Los Fundadores de la Reserva del Toro Bravo

Spartacus, un becerro de encaste Domecq, con Miguel Aparicio, el fundador de la Reserva del Toro Bravo
Spartacus, un becerro de encaste Domecq, con Miguel Aparicio, el fundador de la Reserva del Toro Bravo

Soy Miguel Aparicio, un portugués radicado en Colombia, especializado en la financiación de proyectos de innovación y tecnología. Mi formación en Filosofía y Derecho me ha permitido abordar los desafíos desde múltiples perspectivas.

Provengo de una familia profundamente católica y conservadora, con raíces taurinas y ganaderas. Mi abuelo español y mi padre portugués fueron cazadores y aficionados a las corridas; mi abuelo portugués fue ganadero y dueño de varias carnicerías. Conocí ese mundo desde dentro, pero elegí otro camino: soy vegano desde 1998, y desde entonces me he dedicado a crear soluciones que beneficien tanto a personas como a animales.

Desde Namigni Animal Sanctuary, una organización sin ánimo de lucro 501(c)(3) con sede en Estados Unidos que co-fundé y que es igualmente fundadora de la Reserva del Toro Bravo, estoy impulsando este nuevo mundo: una iniciativa concreta, ya en marcha, que busca proteger toros y vacas de lidia en riesgo de ser enviados al matadero, y preservar esta raza única y su hábitat natural de forma ética, sostenible y económicamente viable.

Mi admiración por los bovinos, especialmente por el Toro Bravo—libre, inteligente y majestuoso—me motiva a construir un nuevo mundo para ellos. Un mundo que respete la memoria cultural del pasado, pero que también responda a las preocupaciones éticas del presente. Un mundo que no excluya, sino que convoque a taurinos que deseen ser pioneros en una transición digna y próspera.

Ya contamos con aliados del mundo taurino que han decidido sumarse. Porque este futuro no se construye desde el enfrentamiento, sino desde la colaboración. Si esta visión te resulta interesante y deseas conversar sobre cómo podemos desarrollarla juntos, estaré encantado de escucharte en miguel@reservadeltorobravo.com.